AILANTO, DE ESPECIE DECORATIVA A DESTRUCTORA

La especie Ailanthus altissima, o más conocida como ailanto o “Árbol del Cielo”, ha supuesto un gran problema a la flora de España.

El ailanto es originario del sur de Asia, pero ha sido utilizada por los europeos desde el siglo XVIII para proporcionar sombra y estructura en los taludes. Gracias a este suceso, el ailanto se introdujo en nuestro territorio, encontrándose ahora de forma asilvestrada en los bosques y parques.

ailanto árbol

Esta especie vegetal se caracteriza por ser un árbol bastante grande, de unos 30 metros, con una corteza grisácea y lisa, y con un tronco que se ensancha a medida que llega a las raíces. Sus hojas son grandes y se posicionan de forma compuesta y alterna, dando como resultado una rama muy frondosa. Sus frutos son secos, incorporando la semilla en unas pequeñas cápsulas llamadas sámaras.

ailanthus-altissima-sámaras

El ailanto es una especie que ha sabido adaptarse a muchos tipos de clima, creciendo de forma abundante en climas más cálidos. Esto, está provocando un grave problema en nuestro país, ya que no existe tipo de suelo, sequía o contaminación que se le resista al “Árbol del Cielo”.

Además, el ailanto es muy difícil de erradicar, no sólo por su capacidad de expansión, sino porque también es resistente a las talas y quemas, provocando que si se utilizan estos métodos de eliminación, se propague con más rapidez.

Esta especie vegetal pone en peligro a la flora urbana debido a que sus hojas y su corteza producen ciertas toxinas capaces de acumularse en el suelo e inhibir el crecimiento de otras especies. Es por esto, que se incluye en el Catálogo Español de Especies exóticas Invasoras, aprobado por Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto.