TODO LO QUE NO SABES DE LAS BOLSAS DE PLÁSTICO

La acumulación y generación masiva de plástico se ha convertido en un problema que afecta a todo el planeta. Para solucionarlo, muchos países han tomado la iniciativa de hacer desaparecer el plástico de un solo uso, como son las bolsas de plástico, pero ¿con qué materiales u objetos podemos sustituirlas?

El tiempo que se utilizan las bolsas de plástico se estima de unos veinte minutos, mientras que su degradación puede alargarse hasta cuatrocientos años.  Aunque no parezca real, las bolsas de plástico empezaron a formar parte de nuestra vida pasado los años sesenta. Antes de la aparición de este material, las bolsas y envoltorios eran, en su mayoría, de papel, cartón y tela. Volver a fabricar bolsas de estos materiales es una opción que cada vez más gente está adoptando, pero puede llevar a una sobreexplotación de los bosques.

En la actualidad, se hace un gran esfuerzo por encontrar otro tipo de materiales que sustituyan al plástico y, de esta forma, sustituir a las bolsas de plásticos a las que estamos acostumbrados.

Los diversos estudios realizados hasta ahora han dado sus frutos, proponiendo dos tipos diferentes de materiales con los que sustituir el plástico convencional; el plástico oxodegradable y los plásticos biodegradables.

  • Plásticos Oxodegradables: Se trata de bolsas que les ha añadido aditivos pro-oxidantes para acelerar el proceso de degradación. Estos aditivos se encargan de promover la fragmentación de los polímeros para facilitar a los microorganismos, plantas y hongos la degradación del plástico de forma natural.

  • Plásticos Biodegradables (o también conocidos como EDP): Se tratan de plásticos constituidos por polímeros o proteínas naturales, como pueden ser almidón, la celulosa o la queratina. Es por eso, que cada vez más observamos bolsas de plástico hechas con patata, yuca y otros alimentos altos en almidón. El problema de estos plásticos, es que se necesita gran cantidad de materia natural para hacer muy poco bioplástico.

Estos plásticos son más fáciles de degradar por los seres vivos, pero aún queda mucha investigación por delante para que estos materiales salgan económicamente viables y puedan desarrollarse en nuestra sociedad con total normalidad.