DEFORESTACIÓN E INUNDACIONES

Una de las noticias más frecuentes en verano suelen ser los incendios forestales, los cuales siempre son vistos como un problema por la pérdida de vidas y los daños materiales que suponen, pero no son los únicos problemas que generan. En esta entrada de blog te lo contamos.

Una de las noticias más frecuentes en verano suelen ser los incendios forestales, los cuales siempre son vistos como un problema por la pérdida de vidas y los daños materiales que suponen.

Pero éstos no son los únicos problemas que generan dichos incendios, uno de los problemas más graves lo constituye la pérdida de suelo, ya que al eliminar la masa forestal el suelo tiende a degradarse rápidamente con consecuencias inesperadas

Los bosques funcionan como un “filtro atmosférico” de CO2, principal responsable del calentamiento global, por lo que al verse su superficie reducida, la capacidad de absorción de CO2 disminuye y en consecuencia la temperatura regional y global se eleva. Este aumento de temperatura se traduce en fenómenos meteorológicos más radicales, es decir, un aumento de las sequías e inundaciones.

Pero otro efecto mucho más fácilmente comprobable, es que, sin la vegetación propia del lugar asociada a cambios en el uso del suelo, la estructura de las laderas se vuelve cada vez más inestable. Al disminuir su capacidad de retención, la escorrentía superficial se ve acelerada y como consecuencia, en periodos en los que se produzcan grandes avenidas, éstas no podrán ser reguladas por la cobertura vegetal. Ante grandes crecidas en ríos y arroyos, la destrucción asociada a las avenidas aumentará.

El ecosistema es dinámico y se repone, pero ante la magnitud destructiva de los grandes incendios, pierde su capacidad de cicatrización para mitigar el impacto de las copiosas lluvias en tan escaso tiempo.

efectos de la degradación en el suelo

Efectos de la degradación de suelo en la hidrología

Si utilizamos cualquier método convencional para el cálculo de caudales como el método racional, podremos comprobar que si el valor de Po o del número de curva disminuyen, disminuyen la capacidad de retención y por tanto aumentan. Un terreno deforestado puede tener reducciones de la Po de 90 a 20, lo que supone una aumento de los caudales punta de un 100% si usamos el método racional para una lluvia contundente.

Aunque ninguna región se libra del problema éste es especialmente preocupante en la costa mediterránea y Canarias, así como en la Submeseta sur y el valle del Ebro, siendo la costa mediterránea un lugar especialmente sensible, debido a fenómenos como la gota fría, que producen frecuentes inundaciones con grandes daños materiales.

Mapa de Riesgos de Desertificación

Mapa de Riesgos de Desertificación

Muchos países ya están tomando cartas en el asunto, con iniciativas como el

Plan Nacional de Actuaciones Prioritarias de Restauración Hidrológico Forestal, Control de la Erosión y Defensa contra la Desertificación(PNAP) en España, que consiste en un instrumento de planificación nacional que rige el desarrollo de actuaciones de restauración hidrológico-forestal realizadas por el Ministerio de Medio Ambiente, enmarcadas en su mayor parte en los convenios existentes con las comunidades autónomas.

El Plan determina las subcuencas prioritarias de actuación, valora los trabajos a realizar a corto y medio plazo y establece una jerarquización y programación temporal de los mismos.

Por último destacar que para poner fin a los problemas de desertificación es imprescindible contar con una buena coordinación administrativa. Ésta constituye un pilar fundamental para el desarrollo de soluciones integradas, en el marco multisectorial y multidisciplinar que corresponde al problema de la deforestación.

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