DESCRIPCIÓN DE LOS SUELOS EN CAMPO

Una de las primeras fases al realizar cualquier estudio del suelo es ir a campo y determinar algunas propiedades in situ. En la siguiente entrada de blog te contamos cuáles son.

Para realizar cualquier estudio del suelo en profundidad es sumamente importante desplazarnos al emplazamiento que queramos observar. Con la tecnología actual, muchas veces este paso se omite, pero es esencial reconocer el terreno y contemplar que tipo de suelo tenemos.

A parte de recoger muestras de suelo a diferentes profundidades para su posterior procesamiento en laboratorio, también podemos describir algunas cualidades del suelo directamente en el campo.

En general, estas propiedades se basan en rasgos morfológicos del suelo, ya que son observables a primera vista. Dependiendo del estudio que queramos realizar, debemos fijarnos en unas características u otras. Por ejemplo, si queremos analizar la erosión hídrica del suelo, es fundamental apuntar el porcentaje de pedregosidad que hay en el campo, ya que será un valor que determine la tasa de pérdida de suelo.

Para observar y describir el suelo del emplazamiento seleccionado, debemos abrir una zanja lo suficientemente grande como para analizar todos los horizontes del suelo. Dentro de nuestro estadillo de campo, debemos apuntar las siguientes características:

  1. Límite entre los horizontes: esto nos dará una idea de los diferentes horizontes que hay.

  2. Espesor del horizonte: podemos determinar el desarrollo de cada horizonte y el comportamiento del suelo.

  3. Profundidad del suelo: en medios agrícolas, la profundidad del suelo no suele ser muy alta. Esto nos proporciona una idea sobre la infiltración del suelo y el comportamiento del agua en este medio.

  4. Color del suelo: dependiendo del color que adopte el suelo, se observa que componentes pueden formarlo. Si es muy rojizo, el suelo estará formado por arcillas.

  5. Manchas de colores: de esta forma se observa si hay carbonatos o yesos en su interior, y, por lo cual, algunas propiedades del suelo.

  6. Determinar los elementos gruesos: puede ser fundamental para analizar el comportamiento de la mesofauna y de la vegetación de la zona.

  7. Textura: nos indica que tipo de comportamiento va a tener el suelo frente a la erosión.

  8. Estructura del suelo: nos indica el comportamiento del suelo frente al agua.

Estos ocho puntos son las características básicas que debemos determinar en campo. Si se quiere, también se puede determinar la consistencia del suelo, la cementación y las grietas.