Según el artículo primero de la Ley 2/2013, de 29 de mayo, de protección y uso sostenible del litoral y de modificación de la Ley 22/1988, de 28 de julio, de Costas se distinguen los siguientes bienes de dominio público marítimo-terrestre estatal:

  • La ribera del mar y de las rías, que incluye:

    a) La zona marítimo-terrestre o espacio comprendido entre la línea de bajamar escorada o máxima viva equinoccial, y el límite hasta donde alcancen las olas en los mayores temporales conocidos, de acuerdo con los criterios técnicos que se establezcan reglamentariamente, o cuando lo supere, el de la línea de pleamar máxima viva equinoccial. Esta zona se extiende también por las márgenes de los ríos hasta el sitio donde se haga sensible el efecto de las mareas. Se incluyen las marismas, albuferas, marjales, esteros y, en general, las partes de los terrenos bajos que se inundan como consecuencia del flujo y reflujo de las mareas, de las olas o de la filtración del agua del mar.

    b) Las playas o zonas de depósito de materiales sueltos, como arenas, gravas y guijarros, incluyendo escarpes, bermas y dunas, estas últimas se incluirán hasta el límite que resulte necesario para garantizar la estabilidad de la playa y la defensa de la costa.

  • El mar territorial y las aguas interiores, con su lecho y subsuelo, definidos y regulados por su legislación específica.

  •  Los recursos naturales de la zona económica y la plataforma continental, definidos y regulados por su legislación específica.

La delimitación de las zonas del dominio público marítimo-terrestre es la siguiente:

  • Servidumbre de tránsito: franja de terreno de 6 m , medidos tierra adentro a partir del límite interior de la ribera del mar. Ampliable a 20 m en lugares de tránsito difícil y peligroso. Debe quedar permanentemente libre al acceso y tránsito peatonal o vehículos de vigilancia o salvamento.

  • Servidumbre de protección: con una anchura de 100 m ampliable a 200 m, que se extiende a lo largo de toda la costa y se mide tierra a dentro a partir del límite interior de la ribera del mar. Puede reducirse a 20 metros en los márgenes de los ríos hasta donde sean sensibles las mareas, siempre conforme a lo que reglamentariamente se disponga.

  • Servidumbre de acceso al mar: se corresponde con los terrenos colindantes o contiguos al dominio público marítimo-terrestre, en la longitud y anchura necesarios para asegurar el acceso y uso público de aquél. En las zonas urbanas y urbanizables, los accesos de tráfico rodado deberán estar separados entre sí, como máximo 500 m, y los peatonales 200 m.

  • Zona de influencia: abarca como mínimo 500 m a partir del límite interior de la ribera del mar. Se establecen unas exigencias en tramos con playas y accesos de tráfico rodado se preverán reservas de suelo para aparcamientos, garantizando así el estacionamiento fuera de la zona de servidumbre de tránsito. Asimismo, las construcciones deben adaptarse a lo establecido en la legislación urbanística.

Dominio Público MarítimoTerrestre

Delimitación del Dominio Público Marítimo-Terrestre (Fuente: Ministerio de Transición Ecológica-MITECO-).