EL MIOCENO, LA ERA DE LOS DIENTES DE SABLE

Del mismo modo que no es posible comprender la cultura de un país sin conocer su historia, tampoco lo es entender a la fauna autóctona de un lugar sin conocer la suya.

Aunque la historia de los mamíferos ibéricos se remonta mucho más atrás en el tiempo, para nosotros puede ser suficiente con remontarnos al periodo denominado como Mioceno, hace entre 5 y 23 millones de años, cuando el paisaje de nuestro país estaba conformado por grandes llanuras similares al Serengueti u otras sabanas de África central. La fauna que habitaba en los grandes paramos ibéricos también era similar a la que domina el continente africano hoy en día: hienas, jirafas, elefantes, rinocerontes e incluso cocodrilos, cobras, mambas y pitones conformaron nuestra fauna autóctona durante la mayor parte del periodo miocénico.

Curiosamente, el evento que hizo posible la colonización de Europa por parte de fauna africana, fue el mismo que dió inicio al Mioceno: el choque de las placas tectónicas de África y Europa. Dicho suceso concluyó con el cierre del estrecho de Gibraltar, lo que terminó secando el Mediterráneo casi por completo (Crisis Salina del Messinense) y permitiendo el intercambio faunístico entre ambos continentes: hienas (Adcrocuta ssp.), mastodontes (Gomphotheriidae), ginetas (Viverra howelli), rateles (Mellivora beinfieldi), múridos (Protolophiomys) e incluso reptiles como cobras, mambas, pitones, varanos y galápagos gigantes cruzaron a hacia Europa (Sardella, 2008). Por el contrario, algunos mamíferos de origen Euroasiático como félidos, bóvidos y algunos anfibios como salamandras (Salamandra), gallipatos (Pleurodeles), sapos parteros (Alytes), pintojos (Discoglossus) o ranas (Pelophylax) emprendieron su viaje en la dirección opuesta.

El clima cálido predominante en el continente europeo favoreció la desecación del Mediterráneo así como el asentamiento de los viajeros africanos. Sin embargo, nuestro país no se había convertido en un puente hacia África sino también hacia el supercontinente euroasiático lo que significa que además de mantener un flujo migratorio continuo hacia el sur, mantenía otro hacia el noreste. Iberia estaba en el ojo del huracán y la competencia entre especies que se estaba manteniendo en las tierras peninsulares, probablemente no tenía rival en ninguna otra región del planeta. A finales del Mioceno, diferentes especies de bóvidos parientes de los nilgais indios (Austroportax ssp.), pecaris (Paleochoerus, Lorancahyus), jabalís gigantes (Hippopotamodon major), ciervos almizcleros con colmillos (Micromerys e Hispanimeryx), tigres dientes de sable de diferentes tamaños (Machairodus aphanistus y Promegantereon ogygia), osos de 6 dedos parientes de los pandas gigantes (Indarctos arctoides), pandas rojos del tamaño de un leopardo (Magericyon anceps) convivían no solo con la fauna africana mencionada anteriormente sino también con grupos originarios de América del norte como los que habían llegado a Eurasia atravesando el estrecho de Bering: caballos salvajes (Hipparion sp.), varios géneros de rinocerontes (Aceratherium incisivum, Aceratherina sp., rinocerotina sp., Protaceratherium) e incluso pequeños tapires (Protapirus) la península ibérica se había convertido probablemente, en uno de los lugares más diversos de la tierra.

Fue gracias a las diferentes corrientes migratorias así como de las enormes presiones selectivas a las que estaba sometida la fauna que comenzó a conformarse la fauna ibérica que conocemos hoy en día. Apareciendo en esta época por primera vez (al menos en el ámbito peninsular) diferentes géneros de fauna que a día de hoy siguen poblando nuestro país como el del sapo común (Bufo), el ratón de campo (Apodemus), los ratones casero y moruno (Mus), el lirón careto (Heliomys) o el de la marta y la garduña (Martes).

Si quieres aprender sobre la fauna silvestre matricúlate en el Curso Online de Especialista en Rastreo de Fauna Silvestre y su Aplicación en la Elaboración de Estudios, ponte en contacto con nosotros a través de info@eimaformacion.com o llámanos al 911 302 085.