FITORREMEDIACIÓN: LA ALTERNATIVA CONTRA LA CONTAMINACIÓN

La fitorremediación es un conjunto de técnicas que utilizan los procesos de reducción, degradación, minerización, volatilización y estabilización de las plantas para remediar un medio contaminado.

En los últimos años, el aumento de las actividades antrópicas han provocado el incremento de la presencia de contaminantes en los ecosistemas. Gran parte de la atmósfera, aguas y suelos que se encuentran en la Tierra se ven contaminados por unas sustancias u otras. La remediación de estos ambientes ha supuesto uno de los mayores retos científicos de nuestra era. La búsqueda de métodos que sean eficaces, selectivos y de poco coste ha provocado que se elija a las plantas como mayor aliado contra la contaminación.

En la actualidad, hay una gran cantidad de técnicas para remediar un ecosistema. Hemos conseguido pasar de una remediación tradicional (mediante el riego de las zonas contaminadas) hasta a la utilización de procesos fisico-químicos en zonas concretas del planeta. Pero, cuando se necesita una biorremediación de un terreno muy extenso, son pocas las técnicas que pueden usarse.  La técnica más adecuada es la fitorremediación.

La fitorremediación es un conjunto de técnicas que utilizan los procesos de reducción, degradación, minerización, volatilización y estabilización de las plantas para remediar un medio contaminado.

Se han identificado una gran variedad de especies vegetales con las características necesarias para cumplir con este objetivo. Hay ciertas especies que son capaces de acumular metales pesados a altas concentraciones sin que estos les resulten tóxicos. A este tipo de plantas se las llama hiperacumuladoras. Un ejemplo de género con muchas especies hiperacumuladora es el Brassica, capaz de remediar medios contaminados con sustancias como DDT.

Gracias al descubrimiento de estas plantas, en la actualidad, podemos modificar genéticamente estas especies para conseguir que sean capaces de aumentar su capacidad de degradación o para que sean más eficaces frente a contaminantes concretos como el Cd (Cadmio) o el Hg (Mercurio).

Los procesos que utilizan estas plantas son sencillos. Las especies vegetales absorben los contaminantes presentes en el medio y, o bien son capaces de metilarlos al medio en forma de compuestos menos peligrosos, o los acumulan en tejidos especiales para que no les produzcan toxicidad. Este último caso no es muy común, ya que hay pocas especies capaces de realizarlo. Estas, acumulan los contaminantes en las células más jóvenes o en células reproducitivas.

Fuente: Delgadillo-López, A. E., González-Ramírez, C. A., Prieto-García, F., Villagómez-Ibarra, J. R., & Acevedo-Sandoval, O. (2011). Fitorremediación: una alternativa para eliminar la contaminación. Tropical and subtropical agroecosystems14(2), 597-612.