IDENTIFICAR EXCREMENTOS DE CÁNIDO

Cuando pensamos en el excremento típico de un carnívoro, normalmente pensamos en una deposición medio alargada, medio gruesa, con forma como de “salchicha”, similar a la caca de un perro. Y realmente no estamos equivocados al pensar pues las heces de todos los miembros de la familia Canidae son bastante similares entre sí.

Heces de zorro con diferentes contenidos

Heces de zorro con diferentes contenidos. Imagen: Jorge Ortiz.

Lo que sí puede variar con respecto a un excremento de perro es el contenido, ya que debido a su “ineficiente estómago de carnívoro” son incapaces de digerir eficazmente la gran mayoría de los alimentos que consumen: restos de cerdas de jabalí, semillas, huesos, cangrejos, hierbas e incluso “clínex” son el día a día cuando se trata de rastrear a estos animales.

Otro factor importante a tener en cuenta es el denominado “lugar de defecación”. En los cánidos este lugar suele encontrarse en algún punto visible del camino, ya sea el carril central o lateral y si es cerca de un cruce, aún mejor. Normalmente se realiza junto o incluso sobre un elemento llamativo del territorio, como unas hierbas que crecen en mitad de la pista, una piedra visible, un olor o una culebra atropellada, aunque esto no siempre es posible y en ocasiones, dejan el excremento “sobre el substrato”.

Marcaje de zorro sobre un juvenil atropellado de culebra de escalera

Marcaje de zorro sobre un juvenil atropellado de culebra de escalera        (Zamenis scalaris). Imagen: Jorge Ortiz.

El motivo de esta obsesión por colocar las heces en lugares visibles es que para ellos el marcaje con excrementos es uno de los pilares fundamentales de su comunicación, ya que les permite emitir mensajes duraderos informando de su nivel de dominancia, estado reproductor o estrés a otros individuos tanto de su especie como de otras. A nosotros en cambio, este tipo de marcaje nos viene muy bien para la detección e identificación de las heces de canido.

Donde se complica es en la diferenciación de especies de tamaño similar pues resulta literalmente imposible diferenciar el excremento de un zorro de un perro mediano o el de un lobo de un perro doméstico en caso de que los canes hayan consumido alimento silvestre. Realmente, la única forma evitar este error es aumentar al máximo el tamaño muestral e integrar en nuestro mapa mental del territorio la mayor cantidad de indicios posible. De ese modo, aunque individualmente la probabilidad de error se mantiene (diferentes autores citan entre un 10 y 20% para distintas especies de cánidos), la identificación errónea del conjunto de rastros se va volviendo cada vez más difícil.

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