LA IMPORTANCIA DE UNA BUENA REVEGETACIÓN EN LA RESTAURACIÓN DE MINAS

Al llevar a cabo la restauración de una mina, uno de los pasos más importantes es la revegetación. En la siguiente entrada de blog te contamos algunos consejos imprescindibles para que la implantación de la vegetación sea un éxito.

La restauración de minas a cielo abierto es un proceso complicado. Hay que entender que este tipo de minas eliminan por completo varios elementos esenciales para la instalación de un ecosistema sostenible, como por ejemplo una topografía estable, un suelo fértil y una vegetación autóctona.

La base fundamental para restaurar este tipo de infraestructuras es crear una topografía estable, que sea sostenible en el tiempo y que no provoque una pérdida de suelo sustancial. Aun así, por muy conseguida que quede la topografía, cualquier suelo desnudo es susceptible a sufrir procesos erosivos. Es por esto que es necesario realizar una revegetación adecuada para que sujete el suelo restaurado y que el proyecto de restauración sea un éxito.

Hay muchas formas de revegetar un terreno, pero, si hablamos de revegetar minas a cielo abierto, hay que tener en cuenta algunos detalles básicos y fundamentales para que podamos hablar de una buena revegetación.

Lo primero que hay que seleccionar son especies que tengan un carácter anual y que sean autóctonas de la zona. Esto permitirá fijar el suelo en un periodo de tiempo corto y mejorar las condiciones para que otro tipo de vegetación más madura puede crecer en buenas condiciones. Para llevar a cabo este paso puedes tomar dos vías:

  • La primera es no realizar ningún tipo de siembra, dejando que la vegetación de los alrededores del proyecto sean los que colonicen la zona. Aunque es una medida sencilla, es bastante común utilizarla. Aun así, este tipo de revegetación tiene sus desventajas, ya que puede no colonizar como queremos o dar pie a que se instale en la restauración especies exóticas invasoras.

  • La segunda es realizar una siembra a mano. Existen algunos mecanismos como la hidrosiembra que también son factibles, pero, en mi opinión, la siembra a mano siempre será mejor para llegar a ciertos puntos que con la hidrosiembra no sería posibles alcanzar.

Otro de los puntos importantes es realizar una selección de especies autóctonas que confieran al territorio de una vegetación estratificada, es decir, que las especies vegetales contengan varias alturas.

También es importante que no se realicen hoyos de plantación, ya que pueden modificar la topografía generada y dar lugar a grandes procesos erosivos.