¿Qué es la licuefacción de suelos?

Es un fenómeno que provoca la pérdida de capacidad portante del terreno después de un terremoto o una vibración brusca. Este fenómeno se produce en suelos saturados de agua y compuestos por arena, grava y en ocasiones limos, es decir, partículas poco compactadas.

Cuando se produce un terremoto las partículas que están un poco compactadas se empiezan a soltar y a disgregar pierden la capacidad de transmisión de esfuerzos y aumenta la presión en los poros lo que conlleva que el agua comience a salir a la superficie. Las partículas se compactan cada vez más y el suelo se hunde.

La licuefacción debilita los cimientos de edificios y otros tipos de infraestructura produciendo desplome de edificaciones y daños en las tuberías, volcanes de arena, grietas en terreno, perdidas de la capacidad portante, roturas en taludes.

Es necesario conocer las propiedades del terreno sobre  el que se va a construir como el tipo de suelo, tamaño de grano, espesor de las primeras capas, capacidad portante y la formación geológica.

Han sido varios los países que han sufrido los efectos de la licuefacción, como en Niigata (Japón, 1964), Loma Prieta (EEUU, 1989) o Mexicali (México 2010). A  consecuencia de esto los ingenieros trabajan en la mejora de cimentaciones en este tipo de suelos para una mayor seguridad.