El desarrollo de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde, Conectividad y Restauración Ecológicas de España implica cumplir con los mandatos europeos establecidos por la Estrategia de Biodiversidad 2020 y tiene como objetivo identificar y clasificar la infraestructura verde a nivel nacional para después identificar cómo conectarla a través de acciones de restauración ecológica en el territorio.

Según la Comisión Europea, la Infraestructura Verde es la “red estratégicamente planificada de zonas naturales y seminaturales de alta calidad con otros elementos medio ambientales”. Una de las características clave de esta infraestructura verde rural o urbana es que sea multifuncional, es decir que provea de diversos servicios ecosistémicos para la sociedad. Dentro de los elementos de la infraestructura verde podemos diferenciar entre la infraestructura verde en el ámbito natural, seminatural y rural; y la infraestructura verde en el ámbito urbano y periurbano.

Cuadro Zonas naturales y urbanas

Adaptado de Lanscape Institute, 2009.

Mientras a la infraestructura verde natural es fácil asociarle funciones ecológicas claras en tanto que representan ecosistemas complejos y diversos, la infraestructura verde urbana debe en muchos casos “crearse desde cero” y de cara a que sea verdaderamente funcional y pueda integrarse con los ecosistemas existentes (por ejemplo, conectando elementos de IV o sirviendo como refugio para especies) debe ser cuidadosamente diseñada en base a criterios ecológicos. Es aquí donde la restauración ecológica tiene un papel fundamental y aporta una visión diferencial frente a las soluciones más convencionales. La creación de hábitats con condiciones que permitan a las especies llegar y establecerse, asegurar la continuidad de estos hábitats o la mejora del confort climático actuando sobre determinados procesos relacionados con el ciclo hidrológico (infiltración, evaporación…)  son algunos de los puntos clave que desde la Restauración Ecológica deben de tenerse en cuenta a la hora de planificar la infraestructura verde urbana.

Gravera restaurada

Las graveras restauradas están consideradas como parte de la infraestructura verde urbana. Foto Premsa

Beneficios de la restauración ecológica de infraestructura verde urbana

La intervención en el espacio urbano para la restauración ecológica de la infraestructura verde tiene claros beneficios ecológicos relacionados con revertir los efectos derivados del propio proceso de urbanización, de modo que se consigan recrear ecosistemas seminaturales que sean capaces de proveer servicios ecosistémicos tales como:

  • Mejora de la calidad del agua o del aire.

  • Control de la escorrentía y el control de inundaciones.

  • Regulación del microclima.

  • Fomento de la biodiversidad y la conectividad ecológica.

La recuperación de estos servicios ecosistémicos en entornos urbanos tiene un impacto positivo directo sobre la población, pero los beneficios sociales van más allá. La restauración de infraestructura verde urbana permite a la sociedad re-conectar con la naturaleza y es una herramienta potente para la cohesión social y la educación de la ciudadanía sobre la importancia de los ecosistemas para el bienestar humano. Por último, la restauración de infraestructura verde urbana es un motor de desarrollo económico ya que:

  • Mejora el paisaje y, por tanto, puede generar nuevos atractivos para el turismo.

  • Aumenta el valor de la propiedad del suelo.

  • Puede llevar asociada la producción de alimentos u otras materias primas.

  • Contribuyen a generar empleo.

 

El caso de Ekostaden Augustenborg

Augustemborg Ecocity

Augustemborg Ecocity. Foto de Watecro

Uno de los proyectos más emblemáticos relacionados con la restauración de infraestructura verde urbana es el caso de Ekostaden Augustenborg en el distrito de Augustenborg, en Malmö, Suecia. Esta zona que sufría inundaciones recurrentes y donde existían problemas de salud pública asociados con una red de drenaje deficiente, fue objeto de un proceso de regeneración urbana donde la participación de los agentes sociales tuvo un papel determinante. Tomando como base el diseño basado en la naturaleza (nature-based solutions) y centrándose en el desbloqueo de procesos hidrológicos en la ciudad, este proyecto que ha supuesto una inversión de unos 22 millones de euros, ha conseguido reducir los índices de escorrentía de las precipitaciones se han reducido al 50%, los vecinos han conseguido reducir considerablemente el gasto energético y se han generado espacios seminaturales que sirven de refugio para un buen número de especies procedentes de entornos naturales próximos.

En el curso Metabolismo Urbano y Restauración Ecológica en Ciudades queremos mostrarte un enfoque que permita hacer de las ciudades espacios más habitables, y que seas capaz de interpretar las ciudades en clave ecológica y así proponer mejoras para que estén mejor conectadas con su entorno, redundando en un mayor bienestar de sus habitantes