Los ríos urbanos son un reto para la restauración de ecosistemas, pero también los espacios más valorados por la población. La restauración de estos espacios se ha centrado los esfuerzos en la revegetación y acondicionamiento para el ocio. Sin embargo, se ha prestado escasa atención a la recuperación de la funcionalidad del río.

Científicos del campo de la restauración fluvial resaltan la importancia de cambiar esta visión y basar la restauración de los ecosistemas fluviales en:

  • La remodelación geomorfológica de los canales.

  • La mejora de la conectividad 3D (lateral, longitudinal y vertical).

  • Involucrar a la población local para asegurar el éxito de la restauración entre otras cosas porque muchas veces, sólo así se eliminan las causas de la degradación.

En ríos urbanos que han sido canalizados, la restauración ecológica pasa por eliminar barreras (cubetas y cemento) y recuperar la conectividad. Lo que parece imposible en un río que cruza una ciudad, es exactamente la propuesta para el Río Los Ángeles. Este río urbano amplio y caudaloso fue canalizado en 1938 tras una gran inundación. Con esta medida conseguían proteger a las personas y a sus viviendas del río. En cambio, la población se sentía privada de poder disfrutar de uno de los pocos espacios naturales de la ciudad. Por ello, los ciudadanos y algunas asociaciones locales tomaron la iniciativa de ir renaturalizando este espacio por su cuenta.

“El objetivo del proyecto de restauración del Río los Ángeles es eliminar más de 15 km de hormigón. El proyecto completo, que implica acciones más allá de la descanalización, se apoya en una financiación de 1.380 millones de dólares”.

En líneas generales se asume que la restauración del río urbano Los Ángeles mejora la calidad de vida de la población. El proyecto permite a los ciudadanos reconectar con un espacio natural de que se les había privado durante mucho tiempo. Pero existen otros beneficios no tan evidentes y también valiosos en los proyectos de restauración en espacios urbanos.

Panorámica parque Bishan en Singapur

Panorámica del parque Bishan en Singapur, construido en torno al río Kallang. Se observa cómo se creado una amplia llanura de inundación para el río y a la vez un parque como zona de ocio para la población. Foto de Chensiyuan.

La creación de zonas de vegetación sirve de soporte para comunidades biológicas diversas. Estas comunidades a su vez cumplen con funciones ecosistémicas impagables como la dispersión, polinización, etc. Además, la recuperación de espacio para el río, permite una mejor gestión de las crecidas y la reducción de riesgos asociados para la población. Parece que la gran inversión se justifica por el win-win del proyecto: gana la naturaleza, ganan la sociedad.

Sin embargo, no podemos obviar los “otros impactos sociales” que pueden asociarse a este tipo de proyectos. En Los Ángeles hay 47000 personas viven en la calle. En este sentido, invertir casi 100M $ por km de río puede considerarse injusto y desmesurado. Parece que la promoción de la infraestructura verde urbana puede ser un generador de desigualdad social.

En el curso de Restauración Ecológica Fluvial y de Humedales queremos aportarte una visión integral que te permita llevar acabo un diagnóstico de los procesos de degradación que afectan a los ecosistemas fluviales y apoyarte en el desarrollo de soluciones para recuperar la funcionalidad de estos ecosistemas.